Grabar a ciegas: El reto de empezar por el aguatinta
Regularmente prefiero empezar un grabado en metal por la técnica aguafuerte, ya que esta realiza el dibujo lineal, es como el esquelto que dará forma a la obra; a veces si tuve un dibujo bastante rico decido dejarlo asi y solo juego con el entintando dando veladuras, o limpiando mas ciertas áreas para sacar la luz de manera única en cada impresión.
En otras ocasiones después del grabado en aguafuerte, realizo el grabado en aguatinta, que es la técnica que dará las tonalidades; esta técnica consiste en colocar el barniz en diferentes áreas de la matriz, usando como guía el aguafuerte y paralelo sumergirla en el acido a diferentes tiempos que es lo que dará las tonalidades.
Empezar por el aguatinta es un reto, porque es imaginar las tonalidades sin guía. Es pensar que se quiere en blanco, cubrirlo con el barniz, sumergirlo en el acido unos segundos, luego tapar lo que será 15% de la tonalidad, sumergirlo de nuevo y asi las cantidades de tonalidades que se planifiquen, y todo solo imaginarlo, y hasta que se haga la prueba con la tinta y estampar sobre el papel se sabra el resultado…
Este ejercicio que hice fue muy satisfactorio por una parte, pero luego quise acentuar algunos negros y darle un pequeño toque surreal, asi que después de mi primera prueba de estado, cubri de barniz de aguafuerte sin ahumar y dibuje lo necesario, me gusto el resultado. Asi que aquí comparto la secuencia de fotos.
Como siempre he dicho lo que mas disfruto del grabado es el proceso.

