El color del tiempo

Zapatillas de ballet Sofia Sagastume

“Una tarde de danza”, así llaman en la academia de ballet de mi hija a ese espectáculo donde pasaban, por edades, todos los grados, enseñando los pasos que han aprendido en el año.

Mi hija tiene 17 años y en dos meses se irá a estudiar la universidad a Francia. Después de verla bailar ballet desde los tres años, ayer fue su última tarde de danza.

Ver pasar a cada grado, luciendo el uniforme del color que le corresponde según la Royal Academy of Dance, fue como contemplar la vida de mi hija en tonalidades. Vi transcurrir el tiempo a través de una paleta cromática: desde el rosado pálido, el rosado fucsia, el rojo y el celeste, hasta el azul marino, el corinto, el azul royal y el negro.

Fue un momento único, de esos en los que el tic-tac del tiempo se detiene. Presencié con mucha emoción y nostalgia catorce años de danza. Observando a las niñas de tres o cuatro años en sus tutús rosado pálido, podía ver la cara de Sofía, como si estuviéramos en aquella época… Y así, al compás de las tonalidades, apareció "ella", en sus zapatillas de punta, vestida de negro, bailando Carmen.

Mientras la miraba, pensaba en lo que me dejó la danza de Sofía en todos estos años: el cuerpo; su cuerpo ocupó muchos espacios que compartímos juntas, y esos lugares siempre tuvieron un aire distinto, ya que su movimiento hacía que el ambiente danzara a su paso.

Este agosto se irá, pero me queda en las paredes el eco de su cuerpo en movimiento, y en el corazón, el ritmo de sus zapatillas en el suelo.

 
 
Siguiente
Siguiente

El esfuerzo físico detrás de una matriz de grabado